Lupe y su segundo príncipe azul

02/07/2018

1

Es jueves, ella lo sabe. Llega del colegio a las 17.30 y se cambia, se suelta el pelo, se peina. Empieza a hacer cosas hasta la hora que llega Hernán, pero son cosas poco importantes, para que pase rápido la hora, para no sentir que está esperando.

Luchy se entusiasma con las propuestas de juego de Lupe, aunque sean fotos de una polaroid, rápidas y poco preparadas, van saliendo algunos atisbos de juegos.

 

2

Yo pregunto:

  • tienen hambre?
  • Si, un poco, contesta Lupe que ve en ese momento una posibilidad para que pase un poco más de tiempo.

Preparo algo para tomar el té, y veo que ella se mira al espejo cuando pasa para la cocina, y le sonríe a su reflejo. Comen las cosas que pongo en la mesa, mientras charlan un poco con Luchy, y Lupe me pregunta:

 

  • que hora es?
  • Las seis
  • Ah

3

Se levanta de la mesa y va al baño, siento cuando salió que se puso perfume, y mira la puerta de entrada. La tarde se está yendo y está oscureciendo. Se pueden ver por la ventana las luces de los autos de los vecinos que van llegando, poniendo fin a su día laboral.

Lupe sube y toca algunas canciones en el piano, como practicando, recordando, lo último.

 

4

Cada uno en casa se empieza a relajar, es la hora de “no hacer mucho”, esa hora que llega Juan, podemos charlar, tomar mate, contarnos como nos fue en el día. Mirar algo de tele…Luchy agarra su muñeca, la cambia, le habla, estamos todos en modo avión, ese modo que no molesta. Todos menos Lupe, que está ansiosa desde la punta de cabeza a la punta de los pies.

 

5

Se pone en el sillón, de rodillas, mirando para afuera, esperando, porque ya ninguna actividad la conforma y decide entregarse al reloj y su tortuoso tic tac. En silencio espera, mira, se pierde pensando… ¿?

Su desesperación se convierte en silencio, y en contemplación.

 

6

Son las 18.50 y ve que una camioneta negra está estacionando en la puerta.

  • ¡Hernán!, dice, llegó el profesor!

Se escucha el timbre y abre la puerta tímidamente, dice un “hola” que prácticamente no se escucha. Hernán responde y le choca el puño cerrado con su puño:

  • Hola Guada

 

7

Suben la escalera hacia el cuarto donde está el piano y durante 45 minutos solo se escuchan intentos, canciones, explicaciones y algunas charlas que tiene Lupe con él, su segundo príncipe Azul, su profesor de piano.

 

8

El último fin de semana, su banda tocaba en un lugar público, de día, y ¿saben quién estaba ahí, en primera fila?, aunque hacía un grado, su mejor alumna, o eso dijo él, que le dedicó una canción!

 

 


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