Pensamientos protegidos

10/08/2017

Lupe es una coleccionista, ella guarda, guarda hojas, guarda bichos, guarda caramelos, guarda papelitos viejos, guarda, guarda…

Creo que en esa acción ella deposita sus secretos, porque siento que al no ser extrovertida sus pensamientos van a buscar abrigo en una cajita, una valija, un sobre, una mochila. Le encantan los lugares de guardado, los escondites y la sensación de que estén protegidos, ¿de qué? ¿de quién?

Lupe encuentra en el silencio, en la soledad, en la intimidad, una paz y una armonía que molesta a los demás, pero en la que ella no se angustia para nada.

Cuando guarda sus objetos al tiempo se olvida y quizás en ese momento los deshechiza y siente que pueden volar, a otro lugar.

No sé donde estarán todos sus pensamientos, si fuera en cajitas creo que tendría muchas bibliotecas llenas, porque hay un aura de misterio que la rodea y que hace que su mirada me provoque incertidumbre muchas veces, es un rompecabezas difícil de resolver de la manera tradicional.

Lo que piensa pareciera estar cifrado con alguna clave que no necesita ser descubierta porque es su elección, a veces hago 3 o 4 intentos y se bloquea como la clave banelco.

Es cuestión de leerla y entenderla desde otros lugares, no preguntándole porque ahí no encuentra el camino cómodo.

En alguna actividad que le guste mucho como andar en bicicleta o pescar o trepar a un árbol o hacer algo nuevo, sus pensamientos encuentran un exit y como si fueran chinos llegando en un micro a un punto turístico, se tropiezan unos con otros, se empujan, se desordenan porque lo único que quieren es salir…

Necesitan un contexto en el que su alma esté tan exultante que ya no pueda albergar mas cosas, porque todo está burbujeando y derramándose hacia afuera.

También cuando abrimos alguna valija, o algún cajón, o bajamos una caja de un estante alto y descubrimos algo que guardó hace tiempo, su cara se ilumina como trayendo ese recuerdo al ahora, como si tiráramos una piedrita a la laguna calma del inconsciente, y nos quedáramos mirando esa aureola que formó, que forma.

Entonces ahí te cuenta “me encantó ese lugar, porque ahí hicimos…”

O “me acuerdo cuando encontré este anillo, porque el mar me lo regaló…”

O “me encanta mi cuaderno de primero…”

Y ahí me doy cuenta que lo que guarda son “momentos que quiere inmortalizar” y siente que si los guarda y algún día los necesita, esos días en que el corazón quiere una almohada, podría llegar ahí, y acostarse cómodamente.

Pero también debe haber cajitas oscuras donde por alguna razón no llego.

Muy pocas veces el viento tiró alguna y se abrió y el sol desapareció por un momento y se puso gris y pudo hablar y angustiarse y llorar.

 


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Momentos

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Comentarios (1)

Tata jorge 10/08/2017

Muy bueno tu relato, la describís con una precisión impresionante y tu manera de escribir es excelente. Felicitaciones