Timoteo y su granito

05/05/2016
Timoteo se levantó para ir al jardín, estaba muy dormido, a penas pudo llegar al baño a hacer pis, que era lo primero que hacía a la mañana.

Cuando se miró en el espejo para lavarse la cara y los dientes, oh… oh…

Ahí, muy plantado en el medio de la mejilla izquierda estaba un grano muy grande.

Se había puesto rojo y brillaba grandote en medio de la cara de Timoteo.

Timoteo entró corriendo a la cocina y le dijo a la mamá:

  • Ma, yo con este grano ni pienso ir la jardín, no me gusta.

  • Timoteo, no te preocupes, fue algo que te hizo mal a la panza seguro, y por eso salió.

  • No sé por que salió mamá, pero no quiero que nadie me diga nada

  • Bueno, lo que podemos hacer es contarle a la maestra y que ella explique lo que nos pasa cuando algo nos hace mal, y ahí nadie te va a decir nada…


Timoteo se fue de nuevo al baño, no lo convencía para nada la idea de su mamá.

Seguro que me van a cargar, pensaba.

Entonces se le ocurrió que podía usar el maquillaje de su mamá para que no se vea tanto, empezó a sacar algunas cosas que él ve que se pone su mamá antes de salir y puso algunas por arriba del granito.

Pero, no funcionaba, parecía que mas lo tocaba y el granito mas salía para afuera como diciendo: acá estoy!

Timoteo, ¿donde estás? Preguntó su mamá, nos tenemos que ir…

Cuando abrió la puerta del baño vio a Timoteo rodeado de cajitas de maquillaje con cara de desilusión.

Ya sé, dijo su mamá, como vos queres maquillar el granito, vamos a hacerlo pero mas divertido, como si el granito fuera a una fiesta de disfraces.

Agarró su delineador negro y comenzó a pintar el granito alrededor le hizo los pétalos de una flor, y le dijo a Timoteo.

  • ya está!, ahora tu granito es una margarita asique cuando lleguemos al jardín les vamos a contar a todos que nació una flor en tu mejilla y que seguro es una señal.


Vamos a comprar algunas plantitas de paso para el jardín y le vamos a dar todo a la seño para que planten en el recreo. Es una señal de que la flor quiere que el jardín esté mas colorido, y que mejor que colaborar con el deseo de esta flor que vino a nacer en tu mejilla!

 

Llegaron al jardín, y después de la presentación de la flor, bajaron todas las plantitas, el jardín se llenó de colores y la flor de Timoteo fue la protagonista indiscutida de la tarde.

 

Colorín, colorido este final ha sido.

 

Categorías

Cuentos

Compartir

Dejar un comentario


*Campos requeridos